Buenos días querido lector,
Antes de continuar, deseo remarcar que ésta entrada de blog no pertenece al conjunto de tareas que nos manda Xoan, son simplemente unas reflexiones para recapitular cómo ha ido la semana en el máster, ¡qué le vamos a hacer!, parece que me gusta escribir, aunque paradójicamente soy de ciencias.
Pase a mi casa, querido lector, no hay mucho que ver, es una corrala de altas torres de ladrillos cara vista ya bastante descoloridos por el paso de las décadas situados en territorio comanche al otro lado de la vía que divide la ciudad en dos. Este barrio es un barrio obrero de toda la vida, si sale por éstas calles y pregunta, verá que la mayoría de la gente trabaja en el polígono industrial. Verá también que no es un barrio dormitorio, aquí hay vidilla en las calles, casi como en un pueblo. Verá por la sonrisa de mis ojos que asoman por encima de la máscara, que estoy de nuevo viviendo en el barrio pucelano de mi niñez, cuando salí de Valladolid hace ya unos cuantos años, jamás pensé que volvería a vivir en ésta ciudad, y menos aún que volvería al barrio de toda la vida, supongo que la vida es eso que va pasando mientras nosotros estamos ocupados haciendo otros planes.
Mientras le preparo un poco de café, espero que no se moleste pues será café instantáneo de marca blanca, tome asiento que le cuento cómo ha ido la semana. De ésta vez no estoy situado en la Escuela de Industriales, ni a la facultad de ciencias, tengo que ir a la Facultad de Trabajo Social, está situada por detrás de industriales en el campus nuevo, y debo reconocer que es un ambiente nuevo para mi, se me hace raro ir a clase sin calculadora ni ecuaciones, pero a la vez es un ambiente vibrante y estimulante, estoy bastante contento tanto por los compañeros, que son todos más majos que las pesetas, y bastante más jóvenes que yo XD, y muy contento también por los profesores de mis tres asignaturas, Sociología, Pedagogía y Psicología (no se llaman así, tienen nombres más largos, pero aún no me los sé de memoria), porque hacen las clases muy participativas y cada día es como una nueva aventura. Una cosa muy buena en estas primeras semanas, es que estamos todos mezclados, venimos de muy diferentes carreras, de ciencias, de filosofía, de filología, incluso de música, y eso crea un montón de diferentes puntos de vista, formas de entender la vida y apreciaciones, que hacen que salga un poquito más de mi mismo y aprenda un poquito más de humildad, que nunca viene mal.
Así, desde un punto de vista general, le diré que estudiamos principalmente tres cosas, el adolescente, cómo piensa y por qué hace lo que hace (nota mental, no olvidar que yo también lo fui, aunque fue hace mucho tiempo, fíjese que aún tenía pelo), la segunda cosa que estudiamos es el sistema educativo, con todas esas leyes políticas que no entiendo muy bien, el centro de enseñanza y cómo funciona un Instituto por dentro, y el aula, con todas las dinámicas que se dan entre el profesor y los alumnos. Finalmente la tercera cosa que estudiamos es la sociedad en su conjunto, por qué la sociedad es como es, las sinergias que se dan entre la sociedad y el individuo, la familia, las instituciones, los grupos sociales y un sin fin de cosas más, como teorías e historia de la educación, sin ir más lejos.
Resumiendo, estoy bastante entusiasmado con el máster, espero que sea que realmente sea pasión y no sólo la novedad de la primera semana. Le deseo, querido lector, un muy buen fin de semana, nos tenemos que despedir aquí, debo responder algunos mensajes, hacer las tareas del hogar, ir a comprar, adivinar cómo funciona la lavadora de casa, y si me da tiempo, hacer un par de trámites burocráticos en el Ruiz Hernández y mirar qué es eso de la "Unidad Didáctica" para el trabajo de Sociología, seguro que es bastante más que redactar un temario de una asignatura.
Rober!
Hoy no se peregrina, hay que parar para mirar de dónde se viene, y a dónde se va.
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