viernes, 1 de octubre de 2021

Viernes de Reflexión 2: Máster, trabajos y bicicletas.

Muy buenas y santas querido lector,

Por favor, tenga en cuenta que ésta entrada no corresponde con ninguna actividad de análisis y reflexión propuesta por Xoan, parece que me encanta escribir, porque sí. Acabamos de terminar la segunda semana del máster, ya la cosa se pone seria, nos empezamos a conocer todos más y ya nos tenemos que poner serios con los trabajos y los apuntes. 

Como puede ver, estamos en el pueblo, hace sol, pero tengo la chaqueta puesta, un plácido viernes otoñal con gorriones cantando sobre las copas de los árboles y el tímido ulular de un par de tórtolas posadas en el cable de la luz de delante de casa, un escenario perfecto para parar un momento y mirar hacia atrás, ver mis huellas en la arena y volver a trazar el rumbo hacia nuestro objetivo...que es mucho más amplio que el de ser profesor, pero eso, querido lector, se sale de las competencias de éste blog. 

Le voy a ser sincero, jamás me di cuenta del potencial de Valladolid para ir en bicicleta, pues siempre usé la bici en el pueblo y jamás como un medio de transporte urbano, pero éste año he decidido dar rienda suela al arte del pedaleo y utilizarla como un medio de transporte urbano, y no sólo rural. De momento sólo he probado unos días el sistema de alquiler público de bicicletas Vallabici, y ojalá pudiera decirle que estoy encantadísimo con la experiencia...pero ésto no es una película holandesa, es la vida real, así que hubo altibajos en la experiencia, más altos que bajos, eso sí.

No me quiero extender mucho más, querido lector, debo terminar unos textos y dos entradas del blog para el lunes, y de paso aprovechar los últimos rayos de sol antes de que el Otoño se vuelva más frío. Levemos anclas, icemos las velas, y pongamos rumbo al primer día del resto de nuestras vidas. 

Atentamente, 

Rober!

Las bicicletas sí son para Otoño.

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