Buenísimas tardes querido lector:
Una habilidad súper importante de todo viaje es saber dónde acampar y cuándo descansar para reponer fuerzas. Hoy es un día de esos de descansar y reflexionar un poquillo. La semana en el laboratorio de física ha sido dura porque son instalaciones puestas en el sótano de la facultad, que ya son frías de por sí, y ponen el aire acondicionado más frío aún para que no nos contagiemos de COVID, y en pleno invierno. Además ayer salí un ratillo con dos colegas y dos cervezas a arreglar el mundo (no lo conseguimos, como puede usted ver), sé que estamos rodeados de COVID, pero le voy a contar un secreto, somos humanos y de vez en cuando necesitamos salir de nosotros mismos y encontrarnos con el prójimo cara a cara, y no sólo a través de los medios electrónicos. (no se preocupe, querido lector, que estuvimos solo en dos bares pequeños, prácticamente vacíos y alejados del centro). Así que plante su tienda, ayúdeme a preparar la fogata, que vamos a asar y a contar historias a la luz de la luna.
A pesar de tener que elegir entre COVID y pulmonía y ver con asombro que la mayoría de camisetas de manga larga quedaron en Zamora y quedarme corto en capas de ropa para resistir en el laboratorio, he aprendido una gran lección, y es la creatividad. Como sabe usted, yo voy para profesor de Física y Química, y se habrá dado cuenta que no tiene sentido volver a hacer prácticas de bachillerato sin más, lo que nos están enseñando es a diseñar prácticas de laboratorio para los chicos, a hacer guiones, y a saber buscarnos las castañas del fuego porque vamos a andar siempre cortos de presupuesto, y más si es un instituto público. Por ejemplo, hemos aprendido que partiendo un CD por la mitad se obtiene una rejilla de difracción que hace 20 años costaba hacerla varios miles de euros, también hemos aprendido a destripar discos duros y reutilizar sus imanes, que son súper potentes, los motorcillos, y a fabricar un microscopio con la cámara del móvil y una lente de un lector láser de CD. También he aprendido que un instituto normal, si ya tiene algo de solera, estará atiborrado de un montón de cacharros, ópticas y kits para laboratorio que estarán sin estrenar y que han sido abandonados en un armario por años y años. Más cosas que he aprendido...a diseñar experimentos caseros para los chicos, a sacar todo el potencial a la herramienta moodle para clases online, a utilizar google drive en toda su extensión, a modificar cámaras digitales y exprimir todos los sensores que trae el móvil (incluso los ocultos, pero eso será una historia para otra ocasión) y un montón de cositas más, como soldar sensores de luz, reguladores de voltaje caseros, etc...
Quería reservar un lugar especial para hablar del ordenador en el laboratorio y las posibilidades de uso que tiene. Siempre pensé que era muy complicado andar conectando cosas al ordenador y que se requería de complejos sistemas electrónicos y saber programar nivel Bill Gates, pero no es así, de hecho me sorprendió lo fácil que es conectar dispositivos caseros al ordenador y poder leer señales, o lo que es más molón aún, poder controlarlos. Sólo hay que utilizar las entradas y salidas de audio del ordenador y algún programa de edición de sonido específico, como el Audacity (todo software libre, que somos pobres). Con un poquito de imaginación podrá conectar un termómetro o un ojo a la toma de micrófono y hacer medidas tan precisas como detectar cientos de señales en un clip de un solo segundo de duración. Querido lector, le felicito, acaba de aprender ahora mismo cómo funciona la radioastronomía. Como habrá visto por mi cara, ya ha adivinado que me gusta cacharrear y desmontar cosas y montarlas de nuevo (y a veces, hasta funcionan), y que estoy disfrutando más que un enano en una piscina de bolas.
Uy, si prácticamente tenemos ya sólo brasas, entre yo, que estaba enfrascado contándole mis batallitas, y usted que parece que le interesa lo que cuento, se nos ha olvidado alimentar el fuego, no se preocupe, que voy a por un tocón grande para que quede ardiendo hasta el amanecer, y mientras, le contaré que ya nos han salido las listas de plazas para las prácticas de profesor en institutos públicos, (con 30 pequeñas fierecillas adolescentes con ganas de hacerle la vida imposible al profesor sustituto :O) Mi estúpido deseo es poder hacer las prácticas en el Delicias, el instituto donde cursé ESO y Bachillerato, y sinceramente lo veía imposible...pero resulta que sí que hay plaza para Delicias, y no una, si no 3 en total para mi especialidad, así que con un poquito de suerte, 20 años después volveré al Delicias, no queda ningún profesor de la época, y han hecho nuevos edificios, pero paso por delante y aún sigo reconociéndolo, así que estos días ando como unas castañuelas. Ya le contaré, querido lector.
Y nada más, prepare el saco, termine su bebida de chocolate caliente, y a dormir, que mañana madrugamos. Cuídese.
Hasta la próxima, si no nos confinan. Recuerde repartir amor y amabilidad en tiempos de COVID, que todos, quien más quien menos, andamos con el corazoncito tocado.
Robert!
P.D.- No tiene nada que ver con el post, pero llevo todo el día tarareando "La Vida al Revés" de Fran Perea, año...2005? por ahí, era en tiempos de Los Serrano.
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