sábado, 30 de octubre de 2021

Cuaderno de Campo 20: Ositos de peluche, el secreto de la felicidad y...¿Fin de la peregrinación?

Señor Oso en la playa de Patras (Grecia)
posando con mochila rutera
y ukelele molón.
Buenísimas noches querido lector,

Así, como lo oye, la entrada final. No sabía si ponerla en Viernes de Reflexión o en Cuaderno de Campo...o quizá debí hacer un mix y haber llamado ésta entrada "Cuaderno de Reflexión" o "Viernes de Campo". Estamos en Sábado, a treinta de Octubre de dos mil veintiuno, a las veinte horas y cincuenta minutos, en una pequeña localidad de la España Vaciada llamada Zamora. 

En nada empezaremos los exámenes, y no quedan más que unos días de clase con el Grupo 2 del MUPES de la UVA del año 2021. Han sido 6 semanas intensas, muy intensas, pero más que a nivel académico, han sido semanas intensas a nivel personal. Querido lector, ya no soy el mismo que era hace 23 entradas, compartir aula durante 6 semanas con gentes cuyas artes difieren tanto de las mías ha hecho que mi pequeña burbuja crezca y haya entrado en contacto con diferentes formas de ver y entender el mundo. De los músicos como Virginia, Teresa y Jose Luis he aprendido a poner pasión a todo lo que haga y a hacer magdalenas, de los filósofos como Jaime, Irene, Martín, Javi, María y Cris he aprendido el valor de la dialéctica y que la palabra es eterna y superior a cualquier tecnología, de los filólogos como Alba, Claudia, Andrea, Laura y Belén he aprendido a eliminar esa tendencia de querer complicar las cosas en exceso, de los chicos de matemáticas y biología, Cristina, Raquel Fernando, Inés, Susana y Almudena, he aprendido a recordar los buenos momentos de mi carrera de ingeniería, cuando era joven, inexperto, soñador y melenudo, ah, y también qué son los odonatos, de las chicas de química, Bea y Laura, he aprendido que no hay rivalidad entre químicos e ingenieros químicos, y los chicos de clásicas, Natalia y Laura han avivado mi fervor por el latín y Grecia, de los chicos de Comercio, Borja y Raúl, he aprendido a decir en una entrevista de trabajo "Me gusta quedarme en casa los findes" en vez de decir "Me gusta viajar" y a ser espontáneo e improvisar más. Querido lector, son muchos nombres, y muchas disciplinas, si no le he nombrado, sepa que también está en mi corazón y que también he aprendido algo de usted.     

Y acabada la parte sentimental, volvamos a lo que me ha traído aquí, he venido a hablar de un objeto que me represente...he estado pensando mucho, y creo que es mi osito de peluche. Durante toda mi vida siempre ha estado ahí desde antes de que yo tuviera memoria, aunque el que ve usted aquí en la foto al lado de un gracioso ukelele es el heredero, y lo compré cuando me fui a Grecia. El original era más grande que yo cuando me lo compraron cuando tenía 1 año. Me cuentan mis padres que lo arrastraba por el suelo porque no podía con él de lo grande que era y que perdió la nariz porque le metí un buen bocado, tendría hambre y no era hora de comer, no sé. He elegido aquí a Señor Oso porque es mi roca, ha sido siempre una constante en mi vida, un trocito de mi hogar, sé que ese osito convierte cualquier cueva donde me aloje en un hogar, y me identifico con él, tranquilidad, calor, fidelidad, seguridad, protección, adaptabilidad, resiliencia, son valores que espero tener y transmitir, aunque eso le toca a usted juzgarlo, querido lector, ya sabe usted que soy muy malo a la hora de hablar de mi.    

Y aquí estamos, fin de la peregrinación, Tierra Santa ya está a la vista, y en nada desembarcaremos, aquí nos separamos, querido lector, ha sido usted una grata compañía, muchas gracias por haber participado y haber convertido cada soliloquio mío en un diálogo al estilo de Platón durante todas estas semanas. Le prometo, querido lector, que seguiré adelante con ésta locura mía de querer ser profesor. 

Hasta siempre, querido lector, no deje nunca de peregrinar, y espero que nuestros destinos se vuelvan a cruzar algún día.

Se despide, su queridísimo amigo y hermano, 

Roberto Refoyo Cabezas, 

El Peregrino Ingeniero.    

P.D. Recuerde, querido lector, que todo el mundo, de una u otra forma, portamos heridas en nuestros corazones, y que cada uno lleva su propia cruz, el secreto de la felicidad está en salir de uno mismo y en aliviar un poquito las cruces de las personas que hay a su alrededor mediante pequeñas buenas obras, como llamar a un amigo que anda un poquillo de bajón, acompañar a tu pareja a ir a comprar ropa aunque no apetezca, comprar una tableta de chocolate al vagabundo que está sentado pidiendo en la esquina, cosas así, cuando lo haga así, se dará cuenta que no sólo la cruz de su prójimo se aligera, su propia cruz  también se volverá cada vez más ligera. 

4 comentarios:

  1. ¡Ay Roberto! Yo también tengo un osito, un panda, que me acompaña desde los dos años... no recuerdo ninguna época de mi vida sin él, las veces que ha ido y venido de Grecia. Una vez me hicieron sacarlo de la mochila en un aeropuerto, me dio un ataque de risa... Mi panda es muy leído, ha visitado países, museos, restos arqueológicos, es un distinguido de entre los de su especie. Cuando acaben los exámenes tenemos que tomarnos un cafetazo y hablar de Grecia, ¿te apetece?

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  2. ¡Jo Roberto! Muchas gracias por haberme hecho recordar todo lo que me habéis podido aportar todos y cada uno de mis compañeros en el aula. Estoy de acuerdo contigo, ha sido una experiencia muy enriquecedora. Gracias a ti ingeniero, he descubierto muchas cosas que nos unen (a veces se nos han hecho difíciles nuestras carreras, pero hemos seguido adelante 😉).

    PD. "A veces te comes al oso" como el nombre del blog de nuestro compañero filósofo. Pero no literalmente Rober, me ha hecho mucha gracia que le dejaras sin naricilla al peluche. 🤣

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  3. Sin duda alguna, No te preocupes Raquel, nadie va a mirar en cuántos años sacaste (sacamos) la carrera. Respecto al oso...supongo que estaría pensando en enseñarle quién manda XD. Supongo que tu especialidad será también en Ciencias, como la mía, así que nos cruzaremos, supongo. Gracias por ponerme colorado de la vergüenza, aún no sé encajar cumplidos XD. Un abrazo
    Rober!

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